ARQUEOLOGIA EXPERIMENTAL

PARQUE ARQUEOLÓGICO
PROYECTO DE ARQUEOLOGÍA EXPERIMENTAL
"Poblado Cántabro de Argüeso, otra manera de vivir la historia.."

EL POBLADO EN INGLÉS

Mostrando entradas con la etiqueta actividades poblado cantabro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actividades poblado cantabro. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de febrero de 2023

Teitos astures y tradición europea


La fotografía tiene el mismo encanto en Asturias que en Japón. Ese paisaje verde alrededor y una construcción con el esqueleto de piedra y el techo vegetal que se mimetiza con el entorno natural, que nos acerca a tiempo de las construcciones primigenias, levantadas con los materiales más cercanos. Lo que forma parte de la estampa tradicional las brañas de Somiedo se repite en Japón. Y en Holanda, en Inglaterra. en Islandia, en Alemania y en Escandinavia. También en Cuba y en Guatemala, en  Sudáfrica....En las regiones húmedas de todos esos sitios, allá donde hubiera bosque, montaña, el hombre al final llegó a la misma conclusión para mantener la temperatura de sus casa:  la solución era cubrir el tejado con materiales vegetales 

 

En Asturias, y en España en general, el teito es un gran desconocido. Esta cabaña de tipo ganadero que puede encontrarse en las montañas del Suroccidente es una conexión con el resto del mundo. Y aunque aquí apenas concita mucho más interés que el del escaso rédito turístico que pueda generar, en otros lugares llega a constituir un buen negocio. Tiene, por lo general, una connotación de pobreza y no aparece en los manuales de la arquitectura nacional. En castellano, además, no existe un correlato de la palabra «teito». Ni tampoco del verbo «teitar». No hay manera, al fin y al cabo, de referirse a ellas sin improvisar una explicación o tomar directamente prestados los términos del asturiano o del gallego.

 


Sucede, sin embargo, que abriendo el foco fuera de España se advierte todo un universo en torno a esta histórica construcción que transmite tanta solera. En Europa, en la Europa húmeda, también en partes de Asia, África y en América Central, el teito está catalogado como patrimonio arquitectónico y la de «teitador» es una profesión como cualquier otra, que tiene su título, su kit de herramientas y está bien pagada. Hay museos específicos, una jerga propia y potentes asociaciones que reúnen a los mejores profesionales. Los niños pueden aprender el oficio a través de cuadernillos orientativos, y la actividad, que todavía perdura, ha generado industria.

 

En el extranjero, la cubierta vegetal no se vincula ni al monte ni a la pobreza, sino que se pueden ver teitadas grandes mansiones e ilustres casas como la de Anne Hathaway, mujer del escritor William Shakespeare, en Stratford-upon-Avon (Reino Unido), su lugar de nacimiento.

 

Así que el mundo, especialmente Europa, está lleno de imágenes familiares que recuerdan a Asturias. Y el nexo son esas construcciones similares a los teitos, que se pueden encontrar casi de forma continua desde Somiedo hasta las Islas Feroe. Así lo ha constatado Carmen-Oliva Menéndez en su libro «Teitos. Cubiertas vegetales de Europa Occidental: de Asturias a Islandia», editado por COAATPA, un extenso trabajo de investigación que la ha llevado por casi toda Europa occidental y por el que fue reconocida en 2011 con el premio «Europa Nostra».

 

 

«En Asturias se saca muy poco partido a los teitos. Europa no tenía ni idea de que existían teitos en Asturias y Asturias no tiene ni idea de que existe un mundo extenso alrededor de los teitos en Europa», sostiene esta profesora madrileña de ascendencia asturiana, doctora en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Madrid y en Lingüística General por la Autónoma también de la capital, además de licenciada en Filosofía y Letras por la Complutense. «En la mente de un inglés, o de un holandés, España son casas con tejas rojas. Y para ellos la gran sorpresa es que aquí existen los teitos y que se mantenga la tradición», agrega.

 

La tradición permanece, pero no se trabaja. El teito nunca ha destacado como gran reclamo turístico en Asturias, seguramente porque se desconoce su dimensión universal. «Es muy llamativo que aquí no existan casi libros y que si nos pasamos al inglés, al alemán o al holandés, la bibliografía sea inmensa, como puede ocurrir en España con los relacionados con el flamenco», explica Menéndez, que empezó a «enamorarse» de Asturias durante sus viajes de la infancia a Cudillero, de donde era su madre. La conexión entre los teitos asturianos y los de fuera se intuye asimismo a través del lenguaje. La palabra «braña» no tiene equivalencia en castellano pero sí en inglés («shieling»), y en la isla de Gotland, en Suecia, todavía hoy el «reteitado» se sigue realizando en agosto y de forma comunal, algo parecido a la conocida tradición de la «andecha» asturiana. Casi todas las lenguas tienen términos específicos para la profesión como, por ejemplo, la inglesa, donde teito es «thatch» y el teitador es «thatcher», un oficio también convertido en apellido.

 

 Menéndez ha visto teitos en las partes más recónditas del occidente de Europa, muy variados, especialmente si se tiene en cuenta el material utilizado para la cubierta. La tipología, explica Menéndez en su libro, no es muy grande. Existen, en general, dos clases: las construcciones de planta redonda y las de casa larga. En Asturias predomina más la segunda opción, que son teitos de escoba con mucha antigüedad, como las cabañas somedanas. También se pueden hallar construcciones de este tipo en el Macizo francés.

 

Las de planta redonda se encuentran en Galicia, lo que se conoce como palloza, y también son muy comunes en toda Gran Bretaña y en el occidente galo. A medida que se expanden por Europa se va comprobando, según la profesora madrileña, que los teitos, además de servir de refugio ganadero, van adquiriendo otra función hasta convertirse en símbolos de modernidad y riqueza, con presencia en mansiones y en construcciones modernas. Sucede, por ejemplo, en las grandes granjas alemanas o en zonas de Inglaterra y Holanda, donde no es difícil encontrar lujosos chalés con la cubierta vegetal.

 

Si, como sostienen muchos geógrafos, la cordillera Cantábrica es la frontera de las dos Europas, la húmeda y la mediterránea, los teitos asturianos (y los gallegos) son las primeras piezas de un puzle que enseña un mapa enorme de lugares que dan cobijo a estas casas. En Inglaterra, algunos cálculos estiman que pueden existir unas 50.000 unidades. En el noroeste de Alemania y el sur de Dinamarca se adivinan teitos grandes y muy variados, «son como cortijos en Andalucía», señala Menéndez. A lo largo de la Europa del Norte (Holanda, Gran Bretaña, Dinamarca, Suecia, Noruega,..) se conservan muchas de estas construcciones, una realidad que tiende a suavizarse a medida que aumenta la proximidad con Roma, allá donde la piedra se impuso al bosque en la arquitectura. De hecho, su presencia en Italia, aunque existe, es mínima.
Fuera del continente europeo destacan los teitos japoneses, cuyas cubiertas «rayan la perfección» y hacen gala de un «acabado estupendo», según Menéndez. En el país nipón, como en casi todos los mencionados, el teitador va bien equipado, con su arnés, el casco y una gran cantidad de herramientas, costumbre que se contrapone con lo que sucede en Asturias, donde se suele teitar con las manos. En América, los teitos se dejan ver en los aledaños del Mississippi y también en Florida. Son, en su mayoría, cubiertas de palma, como las existentes en Guatemala, en Cuba y en general en la zona de los mayas, próximos al Amazonas.
En África se concentran en los poblados subsaharianos, que tienen un perfil mucho más humilde que los que se pueden observar en Sudáfrica, uno de los países con mayor industria del sector.
El material más utilizado para teitar no es la escoba de monte, la que predomina en Asturias, sino el carrizo. Es el de más calidad y duración (60-80 años) y predomina en todo el mundo, especialmente en Gran Bretaña, Holanda y Sudáfrica. Las cubiertas de masiega, que crece en los humedales, se observan principalmente en Suecia, y de las de paja de cereal, sobre todo el centeno, todavía quedan en los Ancares gallegos y leoneses e incluso en la zona de los Oscos en Asturias. Los «tapinos» de hierba abundan en Escandinavia (Suecia, Noruega, Islandia y las Islas Feroe) por su capacidad para mantener el calor. Y los brezos, mucho más difíciles de encontrar porque la planta escasea, acaso en el norte de Inglaterra.

El mundo del teito, pues, es mucho más amplio de lo que se percibe en Asturias y en España. En su libro, que ha merecido el elogio de Barry Cunliffe, prestigioso estudioso británico de las culturas atlánticas, Menéndez critica la mala interpretación que se ha hecho en España de estas casas, una de las claves del desconocimiento. «Aquí nunca se entendió que, por tradición, conviviesen animales con personas bajo un mismo techo. Por eso, de alguna manera, no se ha tenido en cuenta. Ese tipo de establos, sin embargo, existe a lo grande en el norte de Europa y en muchos lugares del mundo», asegura. Todas esas zonas, ya se sabe, están conectadas con Asturias a través de esta extendida construcción.




Dar las gracias a Carmen Oliva Menendez por su gran libro Teitos, de donde hemos extraído este pequeño trozo para dar a conocer este tipo de arquitectura. 

Hasta la próxima. 

martes, 24 de enero de 2023

Cuentos en el castro, historias de otros tiempos

                         


Siempre hemos querido mostrar nuestro proyecto, El Poblado Cántabro de Argüeso, como un lugar especial, haciendo que cada actividad realizada forme parte de cada una de las personas que participéis en ellas.

Este año, y después de mucho tiempo tenerlo en la lista de cosas para hacer, hemos llevado a cabo el proyecto de Cuentos en el Castro, jornadas de cuenta cuentos temáticos, colaborando con Jaime de After perdices. 

La experiencia fué en Otoño y la respuesta muy buena por parte de todas las personas que os animasteis a participar.

El mal tiempo no nos dejo disfrutar de todas las sesiones tal y como nos hubiera gustado pero pudimos escuchar los cuentos e historias que Jaime, de After Perdices nos conto y cantó.

Esta primavera repetiremos con nuevas historias.

Cuéntanos con vosotras/os.

Un abrazo desde el Poblado Cántabro de Argüeso.











lunes, 27 de junio de 2022

NUEVA CABAÑA DE LA II EDAD DE HIERRO

 A lo largo de la vida de este proyecto, la forma y los trabajos de mejora e investigación han ido variando, adoptando una linea de trabajo, ya desde hace muchos años, que combina varios formas de trabajo y objetivos.


Por un lado la divulgación de la historia, y el trabajo arqueológico, adaptado para todo tipo de público, haciéndolo más entendible, mas cercano y divertido. Creando formas de trabajo a medida y en primera persona, pero no solo de palabra, como sucede en algunos proyectos educativos, sino de verdad, trabajando desde el corazón y con un vocabulario sencillo a la vez que profesional.

Un educación histórica que no solo vale para los miles de niños que nos visitan cada año, sino también para todas las personas mayores, padres, madres, abuelos, que cada año vienen a visitarnos.

Con la realización de talleres familiares, cursos prácticos (forja, cerámica, experimentos de reducción, textil..) así como con las visitas guiadas.




Por otro lado a lo largo de estos años, hemos conocido gente muy interesante que nos ha aportado muchísima información y conocimientos para utilizar el Poblado Cántabro de Argüeso como un laboratorio de donde recabar muchísima información importante, para el desarrollo de publicaciones y estudios sobre los pueblos Cántabros de la Edad de Hierro.

La colaboración desde hace mas de 10 años con el equipo del IMBEAC (Instituto Monte Bernorio de estudios de la antigüedad del Cantábrico), ha sido de gran interés para nosotros, por el aporte de conocimientos, la posibilidad de comparar nuestro trabajo con los restos originales, y sobre todo por la supervisión a nivel científico realizado. De esta manera el Poblado Cántabro de Argüeso reúne todas las condiciones para se un proyecto de investigación serio, fiable e importante, que complementa los diferentes estudios realizados por el IMBEAC a lo largo de todos estos años.


Gracias por seguir haciendo que este proyecto siga vivo con vuestras visitas, vuestro interés y la difusión que cada vez más personas hacéis en vuestras redes sociales.
Os esperamos.


martes, 6 de abril de 2021

CAMINA CON GUIA, CONOCE REINOSA, SU HISTORIA Y EL ORIGEN DE LOS CANTABROS





 PORQUE CAMPOO..

Si tus pasos consciente o inconscientemente  te han traído a Campoo, quizás nos sepas que esta es una comarca histórica y con Historia.

La cuna del Iberia , el Ebro, símbolo de nuestra Península nace aquí. También esta tierra es la protagonista de los relatos de Marco Poncio Catón sobre el fluvium Hiberum  y los cántabros que hicieron frente al imperio romano. Aquí fundaron la única ciudad romana ”Julióbriga” digna de ese nombre en Cantabria. Si lo que te gusta son los rincones con encanto, pueblos, ermitas y ermitorios yacimientos pre-romanos, poblados cántabros, vestigios visigodos, un  Románico sorprendente incluso erótico, rutas dónde encontrarte, Campoo es lo tuyo. En sus alturas las sierras del Cordel y del Híjar abrazan el Pico Tres Mares, montaña única en cuyas laderas surgen tres ríos , tres cuencas diferentes que desembocan en los tres mares que rodean nuestra Península.

Valles abiertos, paisajes de montaña, bosque prados y montes. Campoo siempre está cerca. Cerca de la Meseta y del Mar Cantábrico.....

PORQUE REINOSA

El recorrido puede empezar arriba o abajo , Suso o Yuso, Enmedio, Norte o Sur pero llegarás al centro.

Ese centro de la comarca de Campoo es Reinosa, no solamente en lo geográfico también lo es en lo administrativo, económico y comercial. 

En la visita a Reinosa, una de las cuatro localidades cántabras con título de ciudad, recorreremos un camino que antes fue vía romana; en época de los Borbones, Camino Real y a partir de ahí, un camino con mucho trajín, camino carretero, harinero y carretera nacional entre la Meseta y Santander.

Sus 4 km2 de superficie, municipio más pequeño en extensión de Cantabria está surcado de ríos que lo atraviesan , lo articulan y ponen orden. Verás casas señoriales con escudo, jardines, un casco antiguo de origen medieval, torreones, plazas, la iglesia de San Sebastián, casas con galerías, los soportales de la calle Mayor, sus barrios obreros o sus chalets de estilo inglés y regionalista montañés. 

Durante dos horas, hablaremos de sus fiestas y costumbres, de sus empresas y sus negocios, de los de antes y los de ahora, de su gastronomía, su patrimonio, de sus calles y del origen de su nombre, de sus gentes ilustres y campechanas, músicos, artistas, empresarios, historiadores, obreros, escritores , políticos, juristas, idealistas...…  De lo de antes y de lo de ahora,  del frío, la nieve y del Arte urbano.

A través de imágenes  del pasado veremos la transformación de esta ciudad.

Una visita con alma, pluma y pasión.

SUSANA CEBALLOS

GUIA OFICIAL DE TURISMO DEL GOBIERNO DE CANTABRIA

 


domingo, 6 de diciembre de 2020

TRABAJOS CON ESCOBA, ARREGLOS Y MANTENIMIENTO EN EL POBLADO CÁNTABRO DE ARGÜESO

 El Otoño y el invierno son épocas para poner a punto nuestras cabañas en el Poblado Cántabro de Argüeso, y prepararlas para aguantar el duro invierno.

Aunque los techos vegetales aguatan mucho tiempo, dependiendo del material, de entre 10 a 40 años ependiendo de la climatologia, la altitud, la calidad del material y el espesor de este.

En este caso os voy a contar de manera sencilla el trabajo que durante este mes de noviembre estoy realizando en una de las cabañas del Poblado Cántabro de Argüeso, donde habitulamente trabajo realizando el mantenimiento. La cabaña en cuestion se construyo en el año 1999, pero despues de mas de 13 años decidimos desmontar el techo, estructura incluida, y volver a hacerla entera.

Utilizamos la técnica constructiva utilizada en los teitos asturianos,  a base de triangulos y tirantes, manteniendo la inclinacion de 55 a 60 grados, 





Una vez terminada la estructura tendremos que poner las coronas de avellano trenzado haciendo un zarzo, que dará consistencia a toda la estructura, para en la fase final podamos empezar a cubrir con la escoba.
En este articulo quedan recogidas las diferentes fases de reconstruccion de un techo, hasta su estado final, total unos 5 meses de trabajo, en una cabaña de 4x3 metros.




Dar las gracias a nuestros amigos voluntarios colaboradores incondicionales del Poblado Cántabro de Argüeso por su ayuda, Reyes, Miguel, Anthony, Carmen y Kenay.
Os contaremos la fase de cubrición con escoba en el próximo articulo.
Arbrazos desde el Poblado Cántabro de Argüeso.